Se emplean para aplicaciones de aumento de presión, trasiego y circulación de líquidos
Entre sus aplicaciones posibles se incluyen la ósmosis inversa en sistemas de suministro de agua para hogares, hospitales y laboratorios, así como otras aplicaciones dentro de las industrias química, electrónica y metalúrgica.
Estas bombas también se emplean en aplicaciones de ultrafiltración en la industria química y la industria de galvanización, en talleres de pintura y en las industrias metalúrgicas y de extracción de minerales. Los módulos de alta presión pueden utilizarse para aumentar la presión en sistemas como:
Sistemas de ósmosis inversa.
Sistemas de suministro de agua.
Sistemas de tratamiento de agua y plantas industriales.